SKINNY PACKAGING

24 de octubre de 2023

Skinny Packaging: Cómo el packaging puede beneficiar a las empresas, a los consumidores y al medio ambiente

  • La sostenibilidad global y la viabilidad de los negocios obliga a apostar por envases más ligeros, puros y eficientes, eliminando la materia prima sin comprometer la protección y funcionalidad 
  • En el epicentro del transformador concepto “Skinny Packaging” se encuentra Sanopack Innovation, una empresa referente en diseño y fabricación de envases alimentarios

El mundo ha cambiado, y con él, nuestras prácticas empresariales y de consumo. Durante décadas, la lucha por el embalaje más grande, más llamativo e intensivo en recursos ha sido la norma. Sin embargo, en medio de la creciente conciencia sobre el cambio climático, ha surgido un concepto transformador: el «Skinny Packaging», un nuevo concepto de envase que ha venido a beneficiar a empresas, consumidores y medio ambiente. En el epicentro de esta nueva práctica se encuentra Sanopack Innovation, una empresa española y laboratorio referente en diseño y fabricación de envases alimentarios dentro del mercado europeo. 

El «Skinny Packaging» se basa en tres pilares: envases más ligeros, más puros y más eficientes. Al optar por materiales más ligeros y compactos, eliminamos el exceso de materia prima sin comprometer la protección y funcionalidad. Más puros por la simplificación de tintas y materiales que hace que el reciclaje sea más eficaz y con un diseño minimalista, tendencia que ha ganado popularidad recientemente, ya que resalta el valor del producto. Y, finalmente, también más eficientes gracias al uso de energías renovables en su fabricación y al contar con herramientas digitales basadas en inteligencia artificial para optimizar su tamaño, forma y materiales para mejorar su huella medioambiental.  

Un cambio que piden las instituciones mundiales, pero que sobre todo viene de los consumidores. Los clientes quieren envases de un tamaño adecuando, reciclables, que minimicen los residuos, y garanticen que el producto, no importa cual sea, llegue intacto. Las grandes marcas son las primeras en adelantarse en esta nueva práctica. 

Amazon a nivel global no solo ha reducido el peso del embalaje por envío en un 41% en promedio desde 2015, sino que también ha dejado de utilizar más de 2 millones de toneladas de materiales de embalaje, y entre éstos una gran parte de componente plástico. 

Nestlé en el Reino Unido e Irlanda ha eliminado el 15% del embalaje de sus bolsas de snacks como Milkybar y Aero Bubbles entre otros, además de eliminar el plástico virgen y cambiarlo por un nuevo papel barrera reciclable, disminuyendo la necesidad de camiones y ahorrando 115.040 kilómetros de carretera y 130 toneladas de CO2 al año. 

Ferrero logró una reducción de alrededor del 20% del peso del embalaje de uno de sus productos estrella, el Kinder Bueno, y ya ha empezado a introducir el papel como sustituto del film plástico en otras referencias como en Kinder Délice y Kinder Brioss. Resultando en una reducción anual inicial de aproximadamente 550 toneladas de materiales, lo que equivale a una disminución de aproximadamente de 1.450 toneladas de emisiones de CO2 en comparación con los embalajes anteriores.  

Beneficios para Empresas

El «Skinny Packaging» presenta ventajas para las empresas tanto en ahorro como en ventas. Por un lado, estos envases más ligeros o pequeños permiten un almacenamiento y transporte eficientes, obteniendo más rentabilidad en almacenaje por metro cúbico de hasta un 30%, y consiguen un impacto en la reducción de los costes logísticos de entre un 10 y un 15%. 

Por otro lado, este ahorro en costes también consigue un menor y más eficiente uso de materias primas y cantidad de energía utilizadas para la producción del propio embalaje. Hay una correlación directa entre eficiencia y rendimiento financiero, y con todo ello aportando una mejora en los márgenes de contribución.  

Y desde el ángulo comercial, gracias a la mejora de disponibilidad de producto en los establecimientos en el mismo espacio, puede conllevar un aumento en ventas nada despreciable de más del 4%.

Beneficios para los Consumidores

Estos ahorros potencialmente se podrían traducir como una manera de mantener los precios y contribuir a la estabilización del poder adquisitivo del consumidor, considerando la situación inflacionaria en la que se encuentran las economías globales. Esto, a su vez, ayudaría a rebajar el llamado green premium o sobrecoste ecológico, haciendo los productos más asequibles para poder llegar a más gente, especialmente cuando se considera que hay un límite del 60% de los consumidores que están dispuestos a pagar más por productos sostenibles, en concreto entre un 10 y un 20% más, según estudios llevados a cabo por las consultoras McKinsey y Nielsen IQ. 

Beneficios para el Medio Ambiente

El impacto ambiental positivo es evidente. A nivel de fabricación, menos material sumado al uso nuevas energías renovables y más eficientes, significa menos energía desperdiciada en el proceso de producción, lo que contribuye a una menor contaminación ambiental. Y a nivel logístico, un menor espacio gracias al embalaje, además, disminuiría las emisiones de CO2 generadas por los combustibles del transporte. 

Optar por envases más ligeros, más puros en materiales y fáciles de reciclar es una prioridad en la lucha contra el cambio climático. 

En conclusión, esta nueva práctica del «Skinny Packaging» se presenta como un imperativo tanto para la sostenibilidad global como para la viabilidad de los negocios. “Esta transición no puede fundamentarse únicamente en la búsqueda de resultados financieros a corto plazo, sino que debe sustentarse en la convicción de que representa una práctica empresarial más respetuosa con el medio ambiente en el largo plazo. La urgencia y la relevancia de esta transformación son innegables,” afirma Roger Cusa, director de Sanopack Innovation.